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PUNTUALIZACIONES
DEL AUTOR SOBRE EL GUIÓN CINEMATOGRÁFICO
El
jesuita José Francisco de Isla termina de escribir "Fray
Gerundio de Campazas, alias Zotes", su obra principal, en 1757.
Desde mi punto de vista se trata de una de las diez novelas más
importantes escritas en lengua castellana, después de "Cien años
de soledad", de Gabriel García Márquez, y, por supuesto,
"Don Quijote de La Mancha".
Ya desde su primera edición, en 1758, "Fray
Gerundio" tuvo una enorme aceptación en todos los círculos
intelectuales de Europa, como lo demuestra el hecho de realizarse
sucesivas ediciones en corto espacio de tiempo que se agotaban de
inmediato. En España no es que no tuviera aceptación, que también
la tuvo y mucha, lo que ocurre es que en aquel momento el texto se
tuvo que leer en la clandestinidad al haber sido prohibido por el
Santo Oficio.
Isla escribe su obra siguiendo el modelo literario cervantino
en lo que se refiere a la construcción tanto en forma como en
fondo, y desde los primeros compases de la novela se puede advertir
una clara mofa al formato de oratoria que tenían los predicadores,
formato del que ciertamente habían hecho gala durante el siglo XVII
y primera mitad de XVIII. El padre Isla narra con desenvoltura y
humor, y seguramente es ésta circunstancia lo que más molestó a
los censores de la Inquisición, que vieron en el texto una sucesión
de herejías que en realidad no eran más que incompatibilidades con
dicho formato de oratoria con el que, a la sazón, simpatizaba tanto
la plana mayor del Clero español.
Pese a la desenvoltura narrativa del autor, la novela, a mi
entender, es un tanto confusa en ciertos pasajes, pues si bien la
hilaridad de los acontecimientos es en líneas generales de pasado a
presente, la profusión de personajes y alguna falta de claridad en
la definición de los orígenes de determinadas argumentaciones o
acciones parciales, obliga a hacer segundas lecturas para tener una
idea clara de qué personaje habla el autor en un momento dado, o en
qué lugar concreto transcurre un determinado fragmento de la
historia. Además en no pocos casos los personajes no los trata con
nombre propio de persona, más fácil de retener en la memoria, sino
por el oficio o responsabilidad que desempeñan en la sociedad
clerical, bajo denominaciones muy profesionalizadas que complica la
asimilación del lector lego en la materia o no muy instruido. Me
refiero al lector contemporáneo del autor. No obstante la obra
destila un interés enorme para el lector que se enfrasca en ella,
desborda genialidad por doquier y subyace entre líneas un
romanticismo jubiloso, pese a que se nota en ciertos fragmentos que
el padre Isla tenía en ocasiones un humor de perros cuando se ponía
a escribir.
Al tratarse de un texto voluminoso con una lista harto
extendida de personajes, que en la mayoría de los casos desempeñan
un papel efímero, eso me planteó un serio problema a la hora de
establecer la dinámica de las secuencias y enfocar la configuración
de los diálogos. Llegué a la conclusión de que para llevar,
adaptar o basar en esta obra un guión cinematográfico, había que
encontrar la clave de la planificación, que está justo al final,
en el último capítulo de la segunda parte de la novela.
Advirtamos que se trata de una narrativa no solo voluminosa
sino polivalente en la forma; es decir, escrita en tercera persona
(lo que cuenta el narrador) y en primera persona (diálogos). Pero
dentro de los diálogos, algunos no sólo son extensos monólogos en
primera persona, sino que pasan a tercera cuando el personaje de
turno "desarrolla por su cuenta" una pequeña historia. A
su vez el propio narrador escribe en muchos casos en primera con
referencia a sí mismo. Es el estilo cervantino con el que el autor,
sin salir de su función de narrador en tercera, de cuando en cuando
introduce cuñas en primera como si él fuera realmente un
personaje, sujeto activo de la historia antes que cronista. En este
tipo de construcción literaria tan compleja, muy pocos podrían
negar, por no decir ninguno, que Miguel de Cervantes era un auténtico
maestro, a quien José Francisco de Isla imitó de modo harto
sobresaliente.
Cuando el autor de guión cinematográfico toma como fuente
un texto de estas características para un largometraje
convencional, le es imposible ser ni medianamente fiel al mismo en
lo que toca a la forma. Para ser fiel no habría más remedio que
desarrollar un serial por capítulos o entregas, con resultado no
siempre rentable, dado que así como todos los textos son aptos para
ser leídos (por eso son textos), no todos los son para ser
interpretados, porque el resultado de cara al espectador (al menos
el contemporáneo) dejaría mucho que desear.
Entonces, puestos a construir secuencias que determinen un
todo comprensible para el público, un todo al mismo tiempo fiel al
fondo de la obra y al espíritu literario con que el autor la
concibió, no hay más remedio que tomarse las licencias que
convengan para consumar un guión que sea el soporte de un
largometraje que encaje en la mentalidad del espectador actual, en
tanto que consumidor de cine.
Tomando precisamente como punto de partida el último capítulo
de la novela, la licencia principal que me he tomado ha sido la de
crear un nuevo personaje y su entorno, como base de una trama
paralela que tiene la finalidad de reforzar el interés por la trama
principal, o sea la historia de "Fray Gerundio". Ese
personaje de nuevo cuño tiene por apodo "Licenciado Patapalo"
y se llama Jonás Fernández. En realidad no es tan de nuevo cuyo,
pues, por decirlo de alguna manera, encarna cual ente apócrifo al
propio José Francisco de Isla desde una variante completamente
distinta a la biografía que conocemos de éste, puesto que aquél
no es clérigo sino seglar, capitán retirado por lisiado del Ejército
de Su Majestad.
En unos casos el "Licenciado Patapalo" se declara
únicamente con la voz en off cuando hace referencia a la historia
de "Fray Gerundio", apuntalando así el hecho apócrifo de
que el licenciado pasa por ser autor de dicha historia. Los
trasvases de acción de la trama principal ("Fray
Gerundio") a la trama secundaria ("Licenciado Patapalo"),
van delimitando acontecimientos puntuales en el desarrollo general
de la trama, y, consiguientemente, aclarando los pormenores de la
vida del fraile.
No hay más relación entre uno y otro personaje que la que
tiene indirectamente el licenciado con el fraile por mor de ser el
primero, dentro de su propia vivencia, el que cuenta la vivencia del
segundo. El papel de "Fray Gerundio" está necesitado del
concurso de varios intérpretes dependiendo del momento que se trate
de su vida: "Gerundio >Niño, >Chico, >Muchacho,
>Joven". Salvo la última, el resto de interpretaciones,
sobre todo la de "Gerundio Niño", son testimoniales,
aumentando el papel en importancia a medida que avanza en edad el
personaje
Otra de las licencias que me he tomado en el guión
cinematográfico ha sido la de aglutinar en un personaje de
determinada importancia activos que en la novela corresponden a
otros personajes de importancia despreciable, con objeto de
simplificar y clarificar la acción, logrando así descongestionar
un reparto de por sí ya muy abultado. A pesar de la magnitud del
reparto la mayoría de las apariciones son de extras, cuatro o a lo
sumo cinco de colaboración especial
y los dos protagonistas ya mencionados. Pero, repito,
procurando en todo momento no interferir en el fondo y espíritu de
la obra.
La trama concerniente al "Licenciado Patapalo"
acontece a mediados del siglo XVIII, que es cuando el padre Isla
escribe la novela. La historia de "Fray Gerundio" arranca
con sus padres a mediados del siglo XVII. Tanto en un caso como en
otro todo discurre por la comarca de Tierra de Campos,
principalmente la leonesa, por parajes y pueblos reales de aquellos
siglos. Lugares reales al día de hoy. Contamos por tanto con
escenarios naturales ya en interiores como en exteriores, que sólo
necesitarían de transformaciones o camuflajes mínimos (algunas
veces ni siquiera eso) para quedar adaptados durante el rodaje
conforme a la época histórica que tratamos.
Huelga decir que una película de estas características sería
de un enorme interés cultural, tanto más si nos atenemos a la
fuente en que se inspira. Qué duda cabe que habría de ser una
punta de lanza para el desarrollo del turismo rural en una de las
zonas territoriales menos avanzadas, y que por lo tanto está
necesitada de inversiones novedosas (y la película lo es) para
intentar lograr su equiparación con el progreso territorial más
significativo de España. Consiguientemente se necesitaría la
colaboración puntual de los ayuntamientos de los pueblos, que se da
por hecho, por los que discurriese el rodaje. La colaboración a
nivel oficial de las Diputaciones Provinciales de León,
principalmente, y Zamora, que son de las que dependen los municipios
en cuyos términos acontece la historia. Por extensión de la
Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, comunidad
autónoma a la que pertenece la comarca de Tierra de Campos. Y,
finalmente, como competente y valedor mayor del tema en el proyecto
que tratamos, el Ministerio de Cultura.
Con este guión he tratado de crear la base de un proyecto
cinematográfico apto para todos los públicos, pero que al mismo
tiempo sea de su interés. Lo que significa que a la hora de
construir la película hay que tener en cuenta las tendencias de la
juventud, puesto que el interés de los mayores lo damos por hecho
al tomar como fuente un clásico de la Literatura. Y he tratado el
asunto con estas miras para que los agentes, públicos y/o privados
que se impliquen en la inversión, tengan asegurada una rentabilidad
cuando menos decorosa.
Una de las claves del éxito estaría en una banda sonora
musical equiparable con un tema de actualidad. Ahora bien, una banda
sonora que trabaje la psiquis del espectador con un ritmo vivo que
al tiempo le cree un ambiente de ensoñación y fantasía. Y por
supuesto una banda sonora en la que participen instrumentos típicamente
folclóricos de la comarca: dulzaina, tamboril, pandereta, zambomba
y castañuelas, sin descartar la gaita gallega, tipo Hevia, en fusión
armónica con los instrumentos de última generación, sobre todo en
lo que concierne a la rítmica y la percusión.
La proliferación
actual de asociaciones, cofradías y similares dedicadas a seguir
las tradiciones folclóricas, gastronómicas, religiosas y en
general culturales de la historia de la comarca, son un factor de
colaboración muy importante a tener en cuenta, toda vez que recogen
y mantienen vestuarios populares de otros tiempos. De hecho existe
una asociación gerundina en la que están integrados ciudadanos de
los pueblos por los que fueron ocurriendo las vivencias del simpático
y único en su género “Fray Gerundio”, asociación cuyos
seguidores van en aumento y que tiene como objetivo la realización
de encuentros culturales y festivos, para mantener vivo el
significado que ha tenido y vuelve a tener la obra de José
Francisco de Isla.
Finalmente,
apuntar que una de las claves del éxito de la película también
estaría en un reparto ingenioso, que no tendría por qué ser
encabezado por estrellas de postín de la pantalla si dependiéramos
de presupuesto ajustado, porque para conseguir una ambientación
fiel a la época y realmente creíble no se pueden escatimar medios,
ni fiar el proyecto a un director de destreza mediocre. La
fiabilidad de un buen reparto no depende de los nombres de los
actores, sino de lo que estos sean capaces de demostrar en ensayos
previos. Así las cosas, pues, un proceso de casting elaborado con
todo lujo de detalles es imprescindible. Por eso la responsabilidad
de toda la empresa ha de recaer en un director contrastado que no sólo
sea competente para dirigir la escena, sino que sepa rodearse de
profesionales que dominen la realización, el montaje, la creación
de determinados efectos especiales que impacten en la visión del
espectador, la recreación fotográfica, la disposición de los
decorados, y, por sobre todo, que domine la introducción de pequeños
detalles en el escenario cada determinado número de tomas, para
reclamar una atención especial por parte del subconsciente del
espectador.
PERSONAJES
POR ORDEN DE APARICIÓN CON PARTICIPACIÓN EN DIÁLOGO
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2
/ Macarra 1
3
/ Macarra 2
4
/ Tabernero
5
/ Cliente 1
6
/ Cliente 2
7
/ Antón Zotes
8
/ Catanla Rebollo
9
/ Mayordomo de la procesión
10
/ Madre de Antón Zotes
11
/ Matrona
12
/ Médico
13
/ Capellán Quijano de Perote
14
/ Criada de Antón Zotes
15
/ Cura
16
/ Padre Colegial
17
/ Gerundio Niño***************************
18
/ Gerundio Chico (6 años)***************
19
/ Mujer del Maestro
20
/ Maestro Martín
21
/ Alumno 1
22
/ Alumno 2
23
/ Vecino
24
/ Barbero
25
/ Gerundio Muchacho (12 años)*********
26
/ Madre de Patapalo
27
/ Criada de Patapalo
28
/ Zancas-Largas
29
/ Alumno 3
30
/ Muchacho pensionista 1
31
/ Muchacho pensionista 2
32
/ Arriero
33
/ Ama de la pensión
34
/ Lego Catequista
35
/ Gerundio Joven *************************
36
/ Padre Provincial
37
/ Prelado Convento 1
38
/ Fray Sacristán
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39
/ Maestro de Novicios
40
/ Fray Toribio
41 / Fray
Vítor
42 / Fray
Blas
43
/ Padre Prior
44
/ Señor Beneficiado
45
/ Ladrón 1
46
/ Ladrón 2
47 / Ladrón
3
48 / Matilde
de Lera
49 / Posadero
(de Valderas)
50 / Padre
Provincial 2
51 / Fraile
Asistente 1
52 / Fraile
Asistente 2
53 / Fray
Prudencio
54 / Bastián
Borrego
55 /
Arcipreste
56 / Fraile
Labriego
57 / Fraile
Mensajero
58 / Pascual
Carnero
59 / Feligrés
1
60 / Feligrés
2
61 / Novicio
1
62 / Novicio
2
63 / Genaro
64 /
Feligresa
65 / Fraile
Poeta 1
66 / Fraile
Poeta 2
67 / Comensal
68 / Padre de
Matilde
69 / Madre de
Matilde
70 / Librero
Mayor
71 / Vegués
1
72 / Vegués
2
73 /
Inquisidor
74 / Alguacil
75 / Pascual
76 / Capitán
del barco
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